Febrero 26, 2008...10:45 am

¿Adiós a las armas? 2/2

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-“Si el gobierno algún día ataca al pueblo, tendremos que defendernos, ¿no?”

-“Si no protejo a mi familia, ¿quién lo va a hacer, la policía?” (lo de la policía léase con sarcasmo).

-“Si no tenemos armas, los ladrones lo sabrán y vendrán a robarnos”.

-“América es un país libre y por eso tenemos derecho a tener armas”.

Obviamente, con argumentos como estos, es imposible debatir con ellos porque tienen la razón de la sinrazón. Si alguien te dice que la mujer nace de la costilla de Adán porque dios lo dice, ¿Cómo vas a discutir con esa persona? Imposible, ese tipo de personas siempre tienen razón porque su pensamiento es absolutamente inamovible.

Pues el tema de las armas es igual. Han heredado de padres a hijos durante generaciones la desconfianza hacia el gobierno y al igual que la colonización del continente por parte de los primeros pioneros, la guerra civil o la toma del oeste estuvieron cerca de ser o de hecho fueron, acciones espontáneas en las que tenían que ir armados hasta los dientes para luchar contra los elementos, han crecido con eso y han sido educados en esos valores morales, porque el uso de armas para muchos de ellos es un valor moral tan arraigado como la bendición de la mesa a la hora de comer.

 Mike quiere tanto a su nieto como el que más y por eso le da el mejor regalo que se le ocurre, convirtiéndose en un auténtico ritual simbólico, “Toma, aquí tienes tu primer arma, nunca olvides quién te la dio. Con este arma recibes el derecho a defenderte de igual modo que cualquier estadounidense”.

Bart tiene por principio proteger a su familia y si alguien viniera a hacerles daño, haría cualquier cosa para evitarlo.

Denis se siente protegido con las armas aparte de ser su hobby. Hace unos meses dos individuos entraron por la noche en su casa para robar en el mejor de los casos, Denis sintió el ruido y desde la planta de arriba de la casa comenzó a gritar que tenía un arma y que la usaría. Los desconocidos de momento no han vuelto a la casa.

Así planteado, parece hasta justificable tener armas pero, pero yo les haría una pregunta a cada uno de ellos:

A Mike le preguntaría:“¿Qué pasa si tu nieto se pone a jugar, a limpiar o a curiosear con la pistola y sin querer aloja una bala en su cuerpecito?

A Bart:“¿Qué pasa si uno de tus hijos coge una rabieta típica de adolescente, se siente decepcionado con la vida, quiere su minuto de gloria, odia a sus compañeros de escuela y conoce el lugar donde guardas las pistolas?

A Denis: “Si todo el mundo fuera como tú y tuviera armas en casa, ¿tendríamos un mundo seguro gobernado por el sentido común o tendríamos un mundo caótico gobernado por las vísceras?”

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