Se ha recorrido más de medio Estados Unidos solo o en compañía. Uno de estos viajes le llevó a California junto con otros profesores visitantes. Allí, tuvieron la oportunidad excepcional de visitar el Cañón del Colorado y de disfrutar de una acampada única en la falda del Cañón, desde donde debía contemplarse una vista preciosa y tener una sensación de paz infinita.
Después del viaje, la realidad de nuevo. Domingo y avión a Kentucky para comenzar las clases el lunes. Pero, mala suerte, cancelación de vuelos el domingo y a Mr. X no le queda más remedio que pasar la noche en el aeropuerto para coger el primer vuelo del lunes que llevara a Kentucky. A la mañana siguiente se despertó con los huesos molidos por el incómodo banco aeroportuario y diez horas después entre vuelo y coche de regreso estaba en su apartamento de Kentucky. Ducha rápida, cena ligera y suave cama.
A la mañana siguiente se levantó como una rosa y fue a su escuela como de costumbre. Allí se encontró a la directora y a varios compañeros que al verle palidecieron. La directora le preguntó preocupadísima:
“Mr. X ¿qué te pasó ayer, por qué no viniste? ¡Estábamos asustados pensando que te había pasado algo!”.
“Es que perdí mi avión el domingo y no me quedó más remedio que salir ayer lunes”, respondió Mr. X
La confusión de la directora se fue paulatinamente transformando en ira descontrolada y le preguntó casi a voz en grito:“Pero, ¿por qué no llamaste para decir que no venías?”
Y Mr. X con esa pausa en el tono de voz que le caracteriza, respondió:“¡Ah! pero, ¿hay que avisar cuando no se viene?”
3 comentarios
Febrero 28, 2008 a las 5:43 pm
¿Pero cuándo estuvo Felipe González en Kentucky, antes o después de Suresnes?
Un saludo y a seguir escribiendo,
Febrero 28, 2008 a las 8:33 pm
No, es que a Eloy le llamo Mr. X para que no se entere “naide” (oops)
Septiembre 24, 2008 a las 4:20 pm
ayyy que me partooooo >Luis