Notas previas:
Código de Vestimenta: Norma escrita que redacta cada escuela en la que limita y asesora la ropa que se puede llevar puesta a la escuela y los modos de lucir esta ropa.
Consejo Escolar: Organismo de gobierno máximo en las escuelas. Son los que toman todas las decisiones últimas respecto a cualquier tema relacionado con la escuela.
Era su primer año en Carolina del Norte y Mr. X quería entrar en el diccionario de la RAE, acoplando su persona a la definición académica del calificativo “farruco”.
Le toco una clase de estudiantes dura, dura. Raperos vacilones que rendían pleitesía a cantantes muertos por arma de fuego o presos por drogas.
Uno de esos estudiantes de 17 años debía sentirse el sucesor de 50 cents. y embutía sus 120 kilos y 1,95 todos los días en el instituto donde Mr. X impartía clase. Llevaba puestos vaqueros tres tallas más grandes de lo que su cuerpo reclamaba y los arrastraba sin vergüenza alguna semi-caídos por los pasillos del instituto, camisetas como sacos, zapatillas Nike de última generación y cordones desatados. Además, el muchacho premiaba a su cabeza con una gorra girada hacia el lado derecho y colgaba y lucía en su pecho varias cadenas de oro, con símbolos quizá de alguna banda callejera. Llegaba por las mañanas a la clase, mascaba su chicle y moría sobre el asiento, abstrayendo su cuerpo y alma de las lecciones que allí se daban. Tácitamente los maestros no enturbiaban el sueño de la fiera y la fiera no se comía al resto de compañeros o al propio maestro.
Tácito, hasta que llegó Mr. X y le dijo al muchacho:
“Usted tiene que cumplir con el Código de Vestimenta, tiene que meter esa camiseta por dentro del pantalón”.
“Gggrrrrrrrrrrrrrrr” gruñó la fiera.
“Si no cumple usted con el Código de Vestimenta, tendré que avisar a su madre”.
“What??????” gritó la fiera.
“Aquí hay unas normas y hay que cumplirlas” replicó Mr. X
“Fuck you!!!!!!!!” bramó la fiera.
Y a partir de entonces la fiera despertó de su mutismo y comenzó a hacer la vida imposible a Mr. X. Insultos, gritos, amenazas…Mr. X. pidió a la directora que sacaran a la bestia de su clase y la directora comenzó a hacer las gestiones pertinentes para que así fuera. No obstante, Mr. X. no tiene por virtud la paciencia y a los dos días de su primera conversación se plantó en el despacho de la directora y sin hacer uso de diplomacia alguna, bramó:“Si no me quitas a este estudiante de mi clase ahora mismo, voy al Consejo Escolar y les digo que lo hagan ellos”.La directora tragó saliva y una vez repuesta del sobresalto, respondió:“De acuerdo, de acuerdo. Mañana te quito al estudiante de tu clase”.
Mr. X agradeció la respuesta de la directora y cuando estaba a punto de abrir la puerta para marcharse, la directora le dijo:
“Por cierto, ¿sabes ya en qué escuela vas a trabajar el año que viene?”
1 comentario
Marzo 28, 2008 a las 2:13 am
[...] pulsarbeta ha escrito un post muy interessante aAqui es un resumen rapidoNo obstante, Mr. X. no tiene por virtud la paciencia ya los dos días de su primera conversación se plantó en el despacho de la directora y sin hacer uso de diplomacia alguna, bramó:“Si no me quitas a este estudiante de mi clase ahora … [...]