“Yo no me creo que Dios se le haya aparecido a Juan Pablo II para decirle que tiene que seguir en el pontificado” dijo una compañera de trabajo de Silvia, radicalmente opuesta al catolicismo.
“Ahora, lo que sí me creo es que un ángel se le apareció a Moisés en el monte Sinaí”, prosiguió.
Próximo a la ciudad de Cincinnati se encuentra un museo único en el mundo. Fue fundado hace cerca de cuatro años y el tema principal es el Creacionismo entendido como parte de la evolución humana. La entrada al museo es cara, cuesta unos 20 dólares, pero ese no es obstáculo para que el número de visitantes sea demoledor hasta el punto de que la asistencia es tan masiva que los organizadores se han visto obligados a realizar una ampliación. En este museo se puede ver a Adán y Eva, con cuerpos esculturales adaptados al canon de belleza actual y la convivencia en armonía del diplodocus y San Pedro o del tyrannosaurus rex y la virgen. Bill Maher en su película Religolous entrevista al director del museo y sus respuestas no tienen desperdicio.
Lo más selecto de los extremismos religiosos europeos fue expulsado o simplemente se vio obligado a migrar al nuevo y virgen continente para huir de persecuciones o de la marginación social. Mientras en Europa la Revolución Francesa hacía temblar los cimientos del mismísimo Vaticano, en Estados Unidos se firmaba una constitución en connivencia con el poder religioso.
Una de las consecuencias de la expansión protestante en Estados Unidos fue la falta de un poder común que unificara a las vertientes religiosas venidas del viejo continente. Así, se daba rienda suelta a que cada cual interpretara la Biblia a su modo y nacieran fanáticos como Joseph Smith, el fundador de los mormones, o de movimientos religiosos que tenían por dogma la preservación del modus vivendi original de su venida al continente americano (Shakersvillage, situado en Kentucky, se mantuvo vivo hasta 1930 aproximadamente, con la muerte del último miembro de esta comunidad cerrada que vivía como si corriera el año 1780). O versiones más radicales y fanáticas como el caso de los Davidianos regidos por el psicópata David Koresh y que acabaron de forma tan trágica.
De este modo, estudiando los antecedentes religiosos e históricos, se puede comprender mejor que lo que en otros países produce risa, en Estados Unidos produce culto.
No obstante, hay que añadir que la relación de los estadounidenses con Dios es una relación sin complejos. Son parte real y activa de su iglesia y está socialmente aceptado que una familia o grupo de amigos se ponga a rezar en un restaurante antes de hincarle el diente a la cena, ven a la Biblia como un libro cercano y escrito para ayudar a vivir mejor y no para castigar, los pastores son gentes que llevan una vida absolutamente normal más allá de la represión sexual católica. Si a esto le sumamos que en los pueblos pequeños no hay otra cosa que hacer y que para no estar excluido “del grupo de la gente normal” hay que asistir a alguna iglesia, es posible que si hubiéramos nacido estadounidenses cualquiera de los que renegamos hasta del bautismo, nuestra relación con dios sería de colegueo y no de animadversión.
3 comentarios
Abril 30, 2009 a las 9:47 am
Otra vez más un excelente post. Como ya decíamos antes, no se entienden los USA sin el componente religioso.
Pleasant Hill es un sitio que, sin duda, hay que verlo porque te muestra, entre otras cosas que una vida más sencilla es posible.
Los shakers se extinguieron porque no admitían el sexo ni siquiera dentro del matrimonio. Vivían todos como hermanos y hermanas, y sin reproducción pues no hay renovación.
Para el que conoce la cultura estadounidense desde lejos, véase pelis y series de televisión, nadie diría que es una sociedad tan marcada por lo religioso. Pero es verdad que conviven con Dios sin complejos, cosa que aquí no es verdad.
En España, aquellos que se declaran no católicos, en lugar de “no obedecer” lo que digan los curas y pasar del tema, se dedican a desobedecerlos a propósito, muestra inequívoca de que este país tiene todavía ese complejo. Y así no se avanza ni hacia un estado mejor, con más libertades, ni hacia la libertad religiosa, cosa que en USA, por haber más denominaciones, es más fácil. Yo creo que también ayuda el hecho de que los pastores sean padres “normales” de familia.
Un abrazo, y ya que se está acabando el curso, a ver cuándo venís pa Madrid y compartimos un rato-cena-comida-loquesea.
Abril 30, 2009 a las 10:42 am
Gracias Político Exkentuckiano. Este año Silvia va a España en Junio y yo me voy a Utah de parques nacionales, así que la comida en Madrid tendrá que ser con Silvia. De todas formas, ¿cuándo vais a volver por aquí? Ya toca.
Una de las cosas que más me gustan de este país es que ser religioso es tan normal como en España no serlo. Estoy de acuerdo en lo que dices, creo que eso es un avance de la libertad.
Abril 30, 2009 a las 1:26 pm
Esplendida lección de historia, chaval.
Desde mi más absoluta ignorancia en lo referente a la cultura estadounidense creo entrever cómo funcionan las cosas por allí, y si bien es verdad que parece, por lo que contáis, que hay más libertad a la hora de elegir el salvavidas que mantendrá a flote tu alma, no creo que eso sea equiparable a convivir con Dios sin complejos, cuando al parecer a todos les parece tan extraño vuestras ausencias a la parroquia…
Lo que sí está claro que la religión es también un tema cultural y que, como Luis ha explicado tan bien, tiene mucho que ver la historia en el desarrollo de las creencias.
No puede sentir igual a su Dios un norte americano de Kentucky como un peruano, un ruso o un español, ya que aquí, por ejemplo, ha sido impuesta “a jarabe de palo” durante una de las épocas más negras de este país.
Como siempre, tocas temas interesantísimos y es una pena (aunque también un pequeño milagro) que los tengamos que debatir a más de 5000 Kms.
Qué envidia me das con lo de los parques, jodio
Salu2